Quizá lo que puede mencionarse en manifestación escultórica en este momento sea la construcción y ensamblaje del Retablo Mayor de la Iglesia de la Merced de Comayagua, construido en la década de 1820, por el carpintero Coronado Chávez, tiene el gran mérito que este carpintero, dos décadas más tarde habría de convertirse en Presidente Constitucional de Honduras el año de 1845.